miércoles, 24 de octubre de 2018

EL CUARTO DE BAÑO. 12 COSAS QUE PUEDES TIRAR HOY MISMO

 El baño debería ser nuestro spa particular, nuestro reducto de higiene y belleza. Deshazte de todo lo que no te recuerde a eso. No hace falta que sea un baño de lujo. Limpieza y orden es todo lo que necesitas.  Pon toallas mullidas, cambia las bombillas que dan una luz pobre, coloca alguna planta o un par de flores junto a espejo. Usa un jabón oloroso natural, y vuelve a enamorarte de tu baño. Créeme cuando te digo que no te va a costar mucho y vas a desear estar ahí cuidando de tu piel y tu cabello mientras lo disfrutas. 


Si has leído los post anteriores, sabrás que estoy proponiéndote minimizar las cosas que hay en tu casa para simplificar tu vida. Porque las cosas tienen un coste en tu vida, te roban tiempo, te frustra tener que buscar entre mil cosas lo que buscas, o volver a comprarlo porque no lo encuentras, y en general, te roban tiempo. Y tiempo es vida. No lo malgastes. 

Hoy vamos a hablar de cosas que puedes tirar ya mismo de tu cuarto de baño. Seguro que no te vas a arrepentir.
Cosméticos caducados. La mayoría de los cosméticos caducan. Tiene un dibujito como este

que simboliza cuantos meses duran una vez abiertos. Por regla general, la mayoría de ellos, si tiene más de un año, no sirven. Deshazte de ellos. Recuperarás espacio y orden y evitarás dañarte la piel.
Cosméticos que no te gustan. Es algo parecido a lo anterior, y en muchos casos coincidente. No te gusta, lo dejas ahí (¿esperando tal vez que se vuelva mejor o más bonito?) y termina caducado. Si tienes cosméticos, maquillaje, etc, que no te gusta, no dejes que se estropee. Regálaselo a alguien que pueda usarlo. Harás un bien a tu casa, te sentirás bien regalando, y pondrás una sonrisa en la cara de alguna persona. 
Muestras. Las muestras de perfumes, de cremas, etc, tienen un periodo de caducidad más corto que los productos originales. Eso lo hacen para que no acumulemos muestras, y vayamos a comprar pronto el producto. Por lo general, una muestra que tienes desde hace más de dos meses, no deberías usarla. 
Productos de hotel. Si eres de los que se trae a casa los productos de cortesía que dan en los hoteles, seguro que tienes varios en los cajones que no vas a usar jamás. Los peines sirven para un apuro, pero no suelen ser de calidad. Igual pasa con los cepillos de dientes o maquinillas de afeitar. ¿Cuantas esponjitas lustradoras de zapatos, cortesía de hotel tienes?
Toallas viejas. Retira todas esas toallas raídas, manchadas o deslucidas. Con el doble de toallas de baño y de lavabo que el número de miembros de una familia, es suficiente. Haz trapos de cocina con las viejas, o úsalas para limpiar el coche. Si puedes invierte en unos juegos de toallas de algodón blanco de buen gramaje. Es una buena inversión. No hay nada más reconfortante que salir de la ducha y envolverte en una buena toalla de baño.
Adornos para el pelo que ya no usas. Una amiga mía tenía aún la diadema que usaba en el colegio. Hace años que lleva el pelo corto. ¿? todas esas gomitas, lazos, y adornos que no te pondrás nunca esconden debajo un bonito cajón. Deshazte de ellas.
Planchas para el pelo que calientan mal, rizadores demasiado pesados, secadores de pelo con poca potencia. Si no te gusta como funciona, no lo guardes. ¿por si acaso? Si se estropea tu plancha, no usarás la vieja. Comprarás otra. Por eso la remplazaste. 
Perfumes que no te gustan. Pues eso. No te gustan. Y no van a mejorar.
Restos de champú o gel. Me llama mucho la atención la gente que tiene en el estante cinco botellas diferentes de champú. Como si tuvieran cinco cabezas... Si no te gusta, si te reseca la piel o su perfume es muy fuerte, puedes usarlo para lavar a mano la ropa delicada, o mezclarlo con el jabón de lavar platos. Pero no colecciones botellas casi vacías. La balda se llena de restos de jabón y cal difícil de limpiar y la sensación de desorden es evidente. 
Pedacitos de jabón de manos. No los acumules en la jabonera. Se ponen blandos y sucios. Si no quieres tirarlos, deshazlo en agua caliente y ponlo en una botella con dispensador. Tendrás jabón líquido para manos facilmente. 
Esponjas viejas. Las esponjas hay que cambiarlas cada mes. Si es demasiado para ti, al menos una vez al mes ponla en el microondas durante unos minutos para que se desinfecte. Pero no las guardes demasiado. Cuanto más vieja, más pronto se ensucia y más proliferan las bacterias. Y desde luego no colecciones esponjas viejas. 
Revistas. Mucha gente tiene revistas o libros en el baño... no coment.

Seguro que si vas ahora mismo a tu cuarto de baño, vas a encontrar algunas de estas cosas.
¿Qué otras cosas se te ocurren a ti? ¿Qué hay en tu baño que tirarás ahora mismo? Cuéntamelo en los comentarios. 

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domingo, 14 de octubre de 2018

COMO ORDENAR TU VIDA. HOY EL DORMITORIO.

Ya hemos hablado en este post de algunas de las ventajas de tener una vida simple y ordenada. Si no lo has visto, te invito a que lo hagas. Pero hoy quiero hablarte de cómo empezar a hacerlo porque la tarea, así dicho parece monumental y tal vez no te atrevas a intentarlo. Déjame recordarte primero solo una cosa: tener una vida simple no significa tener una vida pobre ni aburrida. Significa quedarse solo con aquellas cosas, personas, pensamientos y actitudes que aportan y dan valor a tu vida. De este modo, cada vez las cosas que adquieras serán de mayor calidad y perdurables en el tiempo, y lo mismo pasará con las amistades y personas de las que te rodees.
Ahora sí empezamos: Cuando una labor es complicada, lo mejor es dividirla en partes y empezar por las más sencillas. Las partes más sencillas van a a ser en este orden:
Ordena tus cosas, tu economía, ordena tus contactos, ordena tus pensamientos y sentimientos. 

ORDENA TUS COSAS

Si tu espacio esta ordenado y tiene armonía va ser más fácil para ti estar de buen humor, pensar con claridad y tu descanso es más efectivo.
Ordenar tus cosas no significa cambiarlas de sitio, ni esconderlas dentro de armarios, porque esto te da una satisfacción muy limitada en el tiempo y una gran frustración cuando vuelven a desordenarse rápidamente.
                        


Te recomiendo que empieces por tu dormitorio, desechando toda la ropa que no te vas a poner. Fíjate que digo "no te vas a poner" y no digo "no te gusta".
Esto es así porque a menudo los armarios están llenos de ropa que sí nos gusta pero que no nos vamos a poner porque nos queda pequeña, o grande, o no tenemos ocasión de ponernos, o es demasiado incómoda. Piensa que si adelgazas unos kilos, seguramente querrás ponerte ropa nueva en lugar de ese pantalón que estará pasado de moda para entonces. Ponte el reto de reducir a la mitad, por ejemplo tu ropa: deshazte de todas esas prendas que de vez en cuando tomas en la mano a la hora de vestirte y luego devuelves al armario, de esa ropa interior desgastada, de los calcetines rotos o desparejados, de las camisetas con manchas que no se van o están descoloridas.... aunque ahora te parezca difícil si lo haces con determinación verás como cada vez es más fácil. Por regla general la ropa que no te pones en toda una temporada (invierno o verano) ya no la vas a usar. Si tienes dudas puedes usar el truco de las perchas que explicaba hace tiempo en este vídeo. 
 Cuando termines de desechar puedes ordenarla de manera que resulte fácil encontrar lo que quieres además de estético. A mi me gusta hacerlo por colores, de más oscuros a más claros, pero también puedes hacerlo por categorías, tamaños, o como te guste a ti. Te recomiendo que compres un juego de perchas iguales, de un bonito color, o de madera, para conseguir que tu armario luzca como una boutique de lujo. Tal vez te apetezca poner al terminar unas bolsitas de gasa con hierbas u especias olorosas para que al abrir el armario el aroma te llegue y te envuelva.

                   
Probablemente hayas oído hablar del "armario cápsula" pero creo que ese tipo de armario es demasiado radical para empezar y si, como la mayoría, no eres muy espartano probablemente esa labor te resulte muy dura al principio. Para empezar está bien como te cuento.
Cuando termines con el armario, haz lo mismo con los cajones, con los zapatos, los accesorios... vas a ver que, cuanto más desechas y vas viendo mejores resultados, más fácil te resulta hacerlo. 
Piensa en la paz que se respira en una buena habitación de hotel. Eso es a lo que aspiras en tu dormitorio. ¿Y que tienen todas las buenas habitaciones de hotel en común? Son simples. No hay adornos de sobra, ni nada que nos distraiga. Deshazte también por tanto de el recuerdo de la primera comunión de tu prima que está sobre la cómoda, de esos medicamentos o papeles que ya no sirven. Si son útiles, guárdalos en su sitio. Intenta que la superficie de los muebles esté limpia, sin trastos, solo con lo que de verdad, quieres ver al despertar. 
Con este paso, del que hablamos hoy, ya hemos conseguido varios beneficios: vas ahorrar tiempo cada mañana al elegir qué ponerte, porque al abrir el armario solo verás aquellas prendas que te encantan, y será mucho más fácil decidir qué ponerte. Vas a ahorrarte la frustración de ver, día tras día, esa ropa que ya no te vale y que te recuerda constantemente que has engordado, o que hiciste una mala inversión gastando dinero en una prenda que nunca te pones, etc. Además, vas ahorrar tiempo en limpiar tu cuarto cada día porque al estar despejado, acumulará menos polvo y será más rápido pasar una bayeta por las superficies despejadas. Por último, vas a descansar mucho mejor, porque a menos polvo y desorden, mejor es el sueño, y mayor el descanso. 
¿No crees que merece la pena?
Si quieres, mañana te invito a un café y hablamos de qué nueva área limpiar y de qué cosas puedes deshacerte. Quiero inspirarte para que lleves una vida más simple, pero más rica.

                              
Cuéntame en los comentarios de debajo qué área te da más quebraderos de cabeza, y veremos qué podemos hacer. ¿Te parece?

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jueves, 11 de octubre de 2018

BENEFICIOS DEL MINIMALISMO

Cuando decidí depurar mi espacio ni siquiera sabía que esto tenía un nombre. Simplemente pensé que tenía demasiadas cosas en mi casa y que mantener limpias y ordenadas esas cosas se llevaba gran parte de mi tiempo. Y tiempo es vida.  Después me fui dando cuenta de que había muchas ventajas añadidas. Estas son algunas de ellas, que pueden ser comunes a ti. 

AHORRAR TIEMPO

Tú puedes ahorrar dinero para un imprevisto, para un proyecto, para un sueño. Lo guardas en el banco, o en una hucha y después lo usas cuando lo deseas. Pero no puedes guardar tiempo. Ricos y pobres, grandes y chicos, todos tenemos veinticuatro horas cada día y debemos decidir cómo lo usamos, porque pasado ese día, nunca lo vamos a volver a poder usar, aunque lo hayamos usado mal o no lo hayamos hecho.
Esto que parece obvio, no lo es para algunos.


Cuando tú dedicas tu tiempo, pongamos dos horas al día a ordenar tu casa, a limpiar figuritas de escaso valor, a mover muebles para sacar el polvo, no te das cuenta de que estás usando 60 horas al mes en eso, o lo que es lo mismo, 730 horas al año, es decir más de 30 días, con sus noches a limpiar. Sí, con solo dos horas de limpieza y orden al día, que no parece tanto, estás gastando más de un mes completo cada año a eso. Puedes calcular cuántos años de tu vida pierdes con eso. Y después imagina si quieres qué habrías hecho con todo ese tiempo. Aquí no estamos añadiendo el tiempo que nos lleva buscar cosas que hemos extraviado (porque tenemos demasiadas), el tiempo que nos lleva comprar las cosas, instalarlas, y ganar el dinero que gastamos en ellas. Obviamente, si reduces las cosas que tienes a la mitad, por ejemplo, , reducirás el tiempo que usas en ocuparte de ellas a la mitad. Y ese tiempo puedes emplearlo en algo más edificante y productivo para ti. Tal vez hacer ejercicio, aprender un idioma, o simplemente ver las nubes pasar. ¿No te gusta la idea?




AHORRAR ESPACIO

Ya sé que parece demasiado obvio pero no podía dejar de nombrar este beneficio. No solo las habitaciones parecen más grandes, además es casi seguro que recuperas espacios completos. Casi todos tenemos una habitación en casa que se convierte antes o después en una especie de trastero, o cajón de sastre. Imagina qué podrías hacer con esa habitación si estuviera vacía, limpia y despejada. Un despacho luminoso y ordenado, un cuarto de costura con estantes para que todo estuviera a mano, una sala de yoga tal vez.... Y si esto no te ha convencido calcula conmigo y verás cómo volvemos al punto anterior. Si tu casa tiene, por ejemplo, 100 metros cuadrados, y ese cuarto tiene 8 metros cuadrados, quiere decir que tienes el 8% de tu casa dedicada a los trastos inservibles. Si pagas una renta, digamos, de 500 € al mes, estas dedicando el 8% de esa renta a mantener tus trastos. Esto son 40 euros al mes de alquiler para tus trastos. 480 euros al año. ¿Valen tanto tus cachivaches?



                       

AHORRAR DINERO

Este aspecto es fácil de explicar: cuando decides simplificar tu vida, y retiras todo lo accesorio tienes mucho más cuidad con tus compras, porque te fastidia comprar cosas que no te satisfagan y termines por deshacerte de ellas al poco tiempo. Esto te lleva a evitar las compras compulsivas, y por lo tanto ahorras dinero. Eso no quiere decir que vayas a hacerte rico por ser minimalista, pero sí que cuando compres, lo harás de un modo más consciente, comprando solamente aquello que realmente te gusta, al margen de las modas o la publicidad, consiguiendo por lo tanto objetos de mayor calidad (tal vez también más precio) pero que te gustarán y de los que no te cansarás en mucho tiempo. 

AHORRO EN MALOS RATOS


                         



¿Cuantas veces has ido a un evento, a una comida, o a una cena de empresa a la que no querías ir solo por no quedar mal? ¿Cuantas personas de tu alrededor son chismosas, envidiosas o  negativas y sigues manteniendo la relación sin saber porqué? 

No es fácil explicarlo, pero cuando empiezas a vivir en simplicidad, lo que empieza por el exterior se va traspasando al interior. De la misma manera que vas dejando ir a los objetos que ya no te satisfacen, llega un momento que lo haces con las personas. sin darte cuenta, empiezas a rebelarte y ya no quieres tomar café con esa amiga que siempre se está quejando por todo, que jamás asume sus responsabilidades, y que no se preocupa por lo que a ti te pasa. Y poco a poco, empiezas a aprender a despegarte de esas personas que roban tanto tiempo en tu vida de manera tan estéril, para ocupar ese tiempo con los que de verdad te valoran y te aportan. Este tema, yo lo tocaremos más adelante, si te parece. 
Por hoy esto es todo. Me gustaría que me contaras en comentarios qué otros beneficios/ahorros encuentras tú en el minimalismo, y qué temas te gustaría que tocaremos en próximos días. 
Yo te espero con mi cafetito aquí de nuevo, en el próximo post. 

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